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VIERNES 12

Tras recuperarnos de la resaca del primer y segundo día del Sonorama ya no nos parecía tanto el fresquete que hacía por la noche en Aranda, por lo que afrontamos con ganas la tercera jornada de festival y fuimos de nuevo a la Plaza del Trigo.

Allí estaban los madrileños Kitai, enfundados como siempre al inicio de sus conciertos en sus pasamontañas blancos. La plaza estaba abarrotada, y pronto se encendió con temas como “El Enemigo”, “Sur”, y ardió cuando el cantante Alex cambió el agua que siempre se tira por encima en su tema “H2O” por vino típico de la zona en la que se encuentra Aranda de Duero. El clímax llegó cuando el propio Alex se lanzó de cabeza al gentío y acabó al final de la plaza llevado en volandas mientras se escuchaba un atronador “escenario principal, escenario principal”. Garra, energía y rock and roll, de lo mejorcito del festival. Los veremos el 5 de noviembre en la sala Wah Wah.

Kitai /// Fotografía: VikPamNox
Kitai /// Fotografía: VikPamNox

Pese a que el concierto sorpresa sabíamos que iba a ser Love of Lesbian y eso podría ser reclamo para muchos, no para mí, así que decidí volver a refugiarme en el cámping hasta que iba a dar comienzo Carlos Sadness en el recinto contiguo al mismo. No puedo dormir con ese hombre taladrando mis tímpanos, lo siento.

Lo primero que pude disfrutar fue los ingleses Kula Shaker, un grupazo que descubrí hace más bien poco pero que conectaron conmigo instantáneamente. Empezaron con su hit “Hey Dude”, siguiendo con temas más atmosféricos como “Grateful When You’re Dead/Jerry Was There” o “Tattva” (la cual culminaron uniéndola con el tema principal del Episodio I de Star Wars, una genialidad). El público sólamente se movió en “Hush” (y eso que es de Deep Purple) y poco más. Estarían esperando a las grandes glorias nacionales como Love of Lesbian o Miss Cafeína…

Kula Shaker /// Fotografía: VikPamNox
Kula Shaker /// Fotografía: VikPamNox

Me desplacé hasta el escenario secundario para ver una vez más a los irlandeses Delorentos, destilando canciones como “Show me Love” o “Forget the Numbers”, temas de esos que hacen a la gente bailar y cantar al unísono. Lo consiguieron parcialmente, ya que el público estaba casi más pensando en The Hives y los nacionales que en los irlandeses.

Delorentos /// Fotografía: VikPamNox
Delorentos /// Fotografía: VikPamNox

Y como ya hicieron en el Arenal Sound días antes, llegaron para romperlo todo. The Hives no son un huracán, son EL HURACÁN. Pese a dar el mismo concierto que en la última jornada del festival de Burriana, lo disfrutamos igual, nos comimos su repertorio de temazos, de saltos, de patadas, de pantalones anchos y de “ladieeeeeeeeeeeeeeeees?, gentlemeeeeeeeeeeeeen?” y nos sentó de puta madre, como siempre. “Come On!”, “Hate To Say I Told You So”, “Walk Idiot Walk” y la final “Tick Tick Boom” hicieron hervir el Sonorama. Pese a que el público respondía como cyborgs a las arengas de Pelle Almqvist (incluso cuando el cantante preguntó si había alguna petición para que tocaran el público contestó “yeaaaaaaah”, nunca lo entenderé), vimos de nuevo una demostración de cómo ser el mejor frontman del mundo actualmente y cómo ser una de las mejores bandas del panorama sin necesidad de florituras.

The Hives /// Fotografía: VikPamNox
The Hives /// Fotografía: VikPamNox

Mientras tocaba Love of Lesbian yo ya estaba pensando en que iba a ver por primera vez a una de las mejores bandas jóvenes del panorama nacional: Belako. Y es que los vascos son la mezcla perfecta de buenos temas y garra sobre el escenario, una suerte grungy con sintes muy efectiva y que gusta barbaridades. Estuvieron geniales, y para que no se me quitara el buen sabor de boca preferí retirarme.

Belako /// Fotografía: VikPamNox
Belako /// Fotografía: VikPamNox

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