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No son muchas ni tampoco pocas, pero sí únicas las veces que te levantas un jueves por la mañana para ir a un concierto a las 13:45h en la Moby Dick de Madrid. El pasado jueves 3 de noviembre el danés Lukas Graham y su banda presentaban Lukas Graham (Blue Album), en la recóndita sala madrileña.

El ambiente que se respiraba en la Moby Dick era altamente familiar. Canapés, montaditos, pinchos de tortilla y cerveza arropados por una luz tenue fueron la antesala de los 40 minutos de música. Sí, 40 minutos, una duración que rara vez se suele dar en un showcase pero que la banda no dudó en llevar a cabo dado el buen ambiente que colmaba el local. “Por lo general cuando hacemos un showcase la gente de la industria está de brazos cruzados, pero hoy os veo bailar y cantar y eso nos hace muy felices”. Y es que no era para menos con el repertorio que escogido.

El álbum de Lukas Graham contiene piezas variadas de pop-soul pero el tema principal es la muerte de su padre. Sin embargo, esto no hace del mismo un disco oscuro, sino todo lo contrario. En temas como Don’t you worry about me, Lukas habla de su dolor de forma bailable porque, como contó al público, decidió hacer de su momento más duro, uno que le hiciera ser más fuerte a nivel personal.

Funeral fue el otro tema sobre esto que la banda interpretó. En este caso sí se podría decir que la música adquiere un tono más grisáceo, agravado por las notas fuertes de Morten Ristorp al piano. Algo que también sucedión en Better than yourself, en el cual el artista se desnuda para contar la historia de un amigo también fallecido.

Pero como se ha dicho, también hubo mucha alegría en el showcase. Tanta, que entre el jolgorio y el calor el propio Lukas y Magnus Larsson (bajista), se despojaron de sus camisetas para interpretar la conocida Mamma said. Aunque ya habíamos bailado antes al ritmo de Drunk in de morning, pieza que Graham contaba entre risas que habla de forma cómica sobre el momento en el que pierdes a tu pareja.

Como no podía ser de otra manera, incluso ellos lo sabían y a mitad del evento afirmaron “sabemos que estáis esperando esa canción que siempre suena en la radio, pero antes queremos tocar otras”, el single 7 years fue el que cerró el bolo. Y, cómo no, todo el público bailó y coreó como loco.

Más discos como Lukas Graham (Blue Album), más pop-soul, más bandas así de honestas y sencillas y más showcases de 40 minutos es lo que necesita ahora la industria de la música para renovarse.

Solamente unos pocos pudimos disfrutar de este showcase en la Moby Dick. Pero tranquilos, Lukas Graham volverán en 2017, concretamente el 10 de abril a Barcelona (Razzmatazz) y el día 11 a Madrid (La Riviera)

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