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A diferencia del día de presentación ya podíamos contemplar, en toda su grandeza y esplendor, todo el recinto. Para nuestra diversión este año disponíamos de: una gran noria, diferentes zonas de descanso con videojuegos y un espectacular escenario principal con una pantalla a cada lado.

Los madrileños Minor Empires hicieron un concierto sobresaliente, dentro de las posibilidades del Chaos Stage de este año, aunque demasiado tranquilo.

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Los cordobeses Viva Belgrado fueron los primeros del día en el Ritual Stage, un grandísimo grupo para un escenario tan pequeño. Más de una vez me han dejado con la boca abierta en directo pero, en esta ocasión, se quedaron cortos, no siendo culpa de ellos si no del sonido, el cual, en el Ritual Stage no estuvo a la altura. El público no dudo en ningún momento (yo incluido) en cantar cada una de sus canciones.

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Aun estando la gente algo apagada, el trío alemán Implore vinieron a darnos una lección de deathmetal/grindcore con la presentación de su primer LP, “Depopulation”. Pura agresividad sobre el escenario desde la primera hasta la última canción, donde pudimos ver peleas de arietes humanos.

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Soldier, thrash metal desde Oviedo, estrenaron el espectacular Main Stage de este año. Un concierto cargado de energía, fiesta y bastante concurrido aun siendo las horas que eran. No pudieron faltar los primeros circle pits.

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Y llegaba el primer solapamiento, la difícil decisión de qué grupo ver, en el caso de que te gusten los dos. Los andorranos Persefone se comieron el Chaos Stage, a pesar de tener ciertos problemas de sonido en las primeras canciones. Mientras, en el Ritual Stage, se encontraban los estadounidenses Norma Jean gozando de un gran público y dando un señor espectáculo.

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Llegando como uno de los platos fuertes del menú del día, subieron al escenario Stick To Your Guns. Los californianos no pararon en ningún momento y menos aún su cantante Jesse Barnett. Pero, una vez más, el Ritual Stage se quedaba corto. No sonaron como debían sonar, “¿qué le pasa al ritual este año?” se preguntaba parte del público.

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Nada más finalizar Stick To Your Guns empezaron los ingleses While She Sleeps, en el Main Stage. La primera banda de metalcore en tocar en este escenario se vio acogida desde el primer momento. Lawrence Taylor fue el primero en atreverse a acercarse al público, mientras los suyos nos dejaban con la boca abierta. No pudieron faltar temas como “Four Walls” o “Our Courage, Our Cancer”.

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Acto seguido, volvió el thrash metal “made in spain” de la mano de los brutales Crisix. Estos no solo dejaron un concierto a recordar, sino que también crearon una de las anécdotas de esta edición. Concretamente vino dada por parte de su vocalista Juli, el cual pidió matrimonio a su novia en pleno show. No cabe duda que se encuentran en su mejor momento y que podremos gozar de sus conciertos durante muchos años. A la vez que tocaban ellos, sonaba el hardcore punk más gamberro en el Ritual Stage. Los estadounidenses The Casualities, quienes interpretaron los nuevos temas de su disco “Chaos Sound” y los más clásicos como “We Are All We Have”, incluso se atrevieron con una versión de Eskorbuto. Con un público tan motivado los pits no pudieron faltar, hasta se atrevieron con un Wall Of Death.

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Después de tal espectáculo llegaba el siguiente de la mano de los míticos del punk, Bad Religion, unos grandes que tocaron por última vez en Viveiro en el 2013. Muchos se reencontraban con este grupo pero otros, como yo, lo veían por primera vez y quedaban fascinados. Imposible no sacar una sonrisa al ver al cincuentón de Greg Graffin en tal situación, porque los años habrán pasado pero la ganas de tocar y seguir adelante perduran. Puede que empezasen un poco fríos pero cuando llegaron los clásicos cómo “American Jesus”, “21st Century Digital Boy” o “Punk Rock Song” inevitable quedarse quieto o no cantar los temas. Cabe mencionar que, tras el concierto dieron más que hablar no solo por su directo, sino también debido a una trifulca con Bring Me The Horizon.

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No hay palabras para describir lo que fue Walls Of Jericho. Sin duda, nos topamos con uno de los mejores conciertos que han pasado por el Ritual Stage en toda su historia y una de las mejores actuaciones de hardcore de esta edición. La actitud de cada uno de sus integrantes fue admirable pero la de su vocalista, Candance, fue la más destacable ya que no paró en ningún instante. Si estabas en primera fila no podías pestañear.

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Bring Me The Horizon se presentó como otro de los platos fuertes del día y del festival. Si bien la presencia de la banda causa diversas opiniones, tal puede ser, como lo limitado que está su vocalista Oliver Skyes, he de reconocer que dieron un gran show, no un concierto, un gran show lleno de luces, cañones de humo y un espectacular sonido que nos dejó a más de uno perplejos. No entendíamos como algo que en verdad no era de nuestro agrado nos podía gustar en ese momento. Pero repito, estábamos ante un show.

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H2O rompió el Ritual Stage a base de hardcore neoyorkino. El hijo del vocalista Toby Morse subió al escenario con sus 11 años para ponerse en la batería y tocar “Nothing To Prove”. Se convirtió en uno de los conciertos más familiares de toda la edición, incluso le cantamos el cumpleaños feliz al guitarrista Rusty Pistachio.

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La banda principal del jueves, VOLBEAT, llegaba con retraso. Los daneses nos ofrecieron un setlist con abundantes temas de sus dos últimos álbumes, dónde pudimos ver al público más agitado y frío a la vez. Por otra parte, vivimos uno de los finales más desastrosos ya que por si no fuese suficiente su tardanza inicial, alargaron su setlist mientras Brujería se encontraba en el Chaos Stage a punto de empezar su espectáculo. Por lo tanto, VOLBEAT solapó el principio de Brujería, acabando perjudicadas las dos bandas.

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Los mexicanos de Brujería hicieron sacar el mejor sonido del Chaos Stage. Era necesario ver lo concurrido que estaba su concierto y cómo la gente, sobre todo la gente ebria y desfasada, disfrutaba con tanta energía cada canción. Todo ello a pesar de que eran pasadas las dos de la mañana. Además, no pudo faltar su nueva canción “Viva presidente Trump”.

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Un año más, las bandas tributo se encargarían de finalizar cada jornada. Esta vez, Nice Boys hacían homenaje a los Guns N’ Roses.

Para todas las fotos del día visitar Furyo State Photography y si crees que puedes aparecer en alguna foto búscate aquí en el álbum del público.

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