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martes, abril 13, 2021

Crónica: María José Llergo en L’Auditori

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El pasado viernes 14 de febrero, día de San Valentín, fue el elegido por María José Llergo para presentar su primer EP, Sanación, en una abarrotada sala 2 de L’Auditori de Barcelona. Este fue el primer concierto de la gira, justo en la ciudad y en la escuela donde estudió música. Por ello, el concierto fue prácticamente un agradecimiento a la ciudad de Barcelona, a la gente que en ella vive, a su escuela (la ESMUC) y todos los asistentes, algo que no dejó de repetir cada vez que tuvo ocasión.

María José lleva ya un tiempo siendo más o menos conocida. Ha ido sacando canciones a cuenta gotas y ha hecho algún bolo (en Barcelona, por ejemplo, en el BAM o en el Primavera Sound), pero ahora que ha editado su primera referencia parece ser que es el mejor momento para verla.

El concierto comenzó con ella acompañada únicamente por Marc López, a cargo de la guitarra española, con un recital de flamenco más ortodoxo de lo que suele hacer en el estudio, e incluyó granaínas, tangos, fandangos y boleros y una versión de la grandísima “Canción de soldados”, de Chicho Sánchez Ferlosio. Acabó esta primera parte con una canción inédita, dedicada a “las cosas simples” y “Niña de las dunas”, dedicada a su madre, a su abuela y a todas las mujeres que se encontraban en la sala.

Para la segunda parte del recital se unió Carlos Rivera Pinto, más conocido como Lost Twin, productor del apartado electrónico de sus canciones, que se situó tras los platos y los teclados. A partir de aquí fue desgranando Sanación, con mención especial a “¿De qué me sirve llorar?”, “Como el oro” (con unos sintetizadores cercanos a los Pink Floyd más espaciales) o “La Sombra”, editada originalmente en Moonchies, el primer disco del productor $kyhook. Presentó también un nuevo tema, aún sin título, que por su carácter más cercano al pop que a la música que viene haciendo María José, llegó a recordar un poco a la Niña Pastori. Más cercana al flamenquillo que al flamenco.

Hacia el final del concierto apareció la Big Electric Orchestra, una big-band, con vientos, metales, batería y bajo, compañeros de ella de la ESMUC, que acompañó a María José en los últimos temas. La aparición de la big-band al principio no presagiaba cosas buenas (el recuerdo de algo así como Raphael con Orquesta), pero su conjunción con la voz de María José, la electrónica de Lost Twin y la guitarra fue increíble. Así, atacaron “El péndulo” y “Nana del Mediterráneo” (solo de saxofón incluido) causando la ovación del público.

Para acabar, vinieron los bises, donde cantó “Nana del Caballo Grande” de Camarón y “Me miras pero no me ves”, en la que Lost Twin estuvo especialmente esplendido, añadiendo unos beats gordos que no hicieron más que mejorar la canción. Cuando el concierto parecía que ya había acabado, María José volvió a salir con Marc López para realizar una interpretación a cappella de “Todo es de color” de Lole y Manuel y “Nana del Mediterráneo”, de nuevo con banda.

Más cercana a Silvia Pérez Cruz que a Rosalía, con la que suele comparar por el tipo de música que hace, María José supo suplir perfectamente el poco repertorio que (por ahora) tiene con suficientes tablas sobre el escenario, un apabullante acompañamiento en directo y un dominio de los elementos de su propuesta que es propio de quien sabe perfectamente hacia dónde va. Y solo acaba de empezar.

Texto: Álvaro Rebollar

 

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REDACCIÓNhttps://www.lagramoladekeith.com
Redacción, La Gramola de Keith.
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