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Si existe algo absolutamente sublime sobre el ser humano es su capacidad para crear. Hoy en día, y después de miles de años de historia, aún nos sorprendemos cuando alguien consigue crear algo nuevo, es para sorprenderse porque a estas alturas; ¿no está todo inventado ya?. Sobre la música se dice que está todo hecho, algo que me niego a creer personalmente, pero si lo estuviese… ¿A quién le importa?.

Partamos de la base de que está todo inventado; el jazz, el blues, el rock & roll… Es más, estos mismos géneros musicales con los que estamos tan familiarizados no son más que la evolución progresiva de un origen musical en común. La evolución se logra a través de pequeños cambios aquí y allá que añaden perspectiva y riqueza, y llevados a cabo con buen gusto y elegancia consiguen aportar algo más al público. Enriquecen. Para mí eso es La Hora del Té, una banda valenciana emergente afincados en la americana pero que desde el momento de su nacimiento se preocupan por añadir matices y profundidad a su música. Consiguen evolucionar de concierto en concierto, de disco en disco.

Pablo “Andreas” Pérez. Foro por Dupláa Fotografía.

La Hora del Té fue el nombre de su primer EP, con la pubertad a sus espaldas por escasos minutos grabaron 8 temas de estructura más pop, apoyadas en el piano y la guitarra acústica y con el toque naíf de su corta edad. Pero del disco al directo hay un trecho, porque si algo marca la dinámica de esta joven banda es su capacidad de mirar hacia adelante, añadiendo nuevos elementos y recortando en otros. Hoy en día “At the top of the tree” o “Arizona” ya no suenan igual. El año pasado dieron el salto con “Outstanding Places“, disco que les mereció la semifinal en el Sona La Dipu y girar por varios festivales nacionales como el Interstellar o el Low Festival. Un EP con un sonido maduro y guitarras de rock & roll puro, y no conformes con eso, hace un par de semanas, acabaron otro trabajo de estudio. Porque aunque la americana sea un estilo que no está de moda, o en el cual ya está todo inventando, no se puede negar que estos chicos todavía tienen mucho que decir.

“Capitán” Adrián Berberá. Foto por Dupláa Fotografía”.

Y es que el pasado viernes 24 de Febrero, en el dELUXE Pop Club, lucieron temas del ayer, el hoy y el mañana. Abriendo con el buen rollo de “Sweet Holland“, La Hora del Té no pierde caña ni en su set más acústico, porque el rock es una actitud queridos amigos. En este peculiar formato, introducen el saxo de Pablo Pérez para enlazar con uno de sus nuevos sencillos que escucharemos más pronto que tarde: “It’s the end of the war“, con un feat. “Misunderstood” de Wilco. El cachondeo es evidente cuando alargan el final de la letra “I’d like to thank you all for nothing, nothing, nothing, nothing…” hasta el infinito, jugando con nosotros que esperamos el “…nothing at all…“. Se lo pasan bien encima del escenario, riendo entre ellos con su bromas privadas, hacen que esto de la música parezca fácil aunque los veamos sudar con cada nota. Las virguerías que es capaz de hacer Juan Salvador con una guitarra acústica hacen que más de uno se acerque al escenario, ojiplático perdido, arrancando gritos del público y jaleos. La técnica destilada del batería, Pau García-Serra, consigue que, en determinados momentos, la batería se le quede pequeña y empiece a percutir sobre cualquier superficie disponible.

Pau García-Serra. Foto por Dupláa Fotografía.

Son of a Gun” es otro de los nuevos temas, donde guitarra y saxo entran medidos con regla, con una calidad que no dejará de sorprenderme nunca. Uno de los temas más emotivos de La Hora del Té, pero que nunca había tenido cabida en su anteriores trabajos, es “Turning into reality“, que todo apunta a que estará en este tercer EP que se está cocinando mientras ustedes leen, así como “Full of Love“, que es mi favorito personal y en cual invitan a Amparo Ballester (The Kojaks) a subir al escenario. A “I’ll be back” le han hecho un makeover reconvirtiéndola en una bossa nova acelerada. En el ecuador del concierto, la banda se baja y se queda el Capitán (Adrián Barberá) a los mandos de la nave, tocando dos temas que solo los más acérrimos seguidores hemos conseguido oírle cantar en algún que otro bar de Valencia: “Red Suit Man” y “Countryside“, donde el sutil vibrato de la voz de Adrián consigue que afines el oído para no perderte ningún matiz.

Juan Salvador. Foto por Dupláa Fotografía.

Siguen con el tradicional pique guitarrero entre Juan Salvador y Adrián Barberá en “At the top of the tree“, sostenido por una pulcra línea de bajo a cargo de Alejandro Sales. La fiesta acaba con el público bailando y cantando “Listen Darling” (con guiño a The Who incluido), “On my mold” con fraseo final, y la última (aún sin nombre) que agrupa el mejor sonido de La Hora del Té, una paranoia salida de lo más profundo de la historia del rock & roll americano, versos de “Arizona” colados y ese “Misunderstood” otra vez que ya se ha convertido en un himno para la banda.

Alejandro Sales. Foto por Dupláa Fotografía.

Y es que este grupo de jóvenes valencianos, que destilan talento a espuertas, con seis años de trayectoria y dos EP (casi tres) a sus espaldas no son otra cosa que unos “incomprendidos”, uno de los grupos que más ha evolucionado y que menos cobertura reciben. Ya que parece que se hace difícil hablar de americana en plena explosión indie. La vida lleva a los miembros de La Hora del Té en distintas direcciones, y es que en esta época de crisis con un mercado laboral cerrado a los menores de 35 las opciones siempre parecen ser las mismas. Salir fuera.

Aunque no se disuelven, el pasado viernes, pudimos haber sido testigos de lo que sería el último concierto de La Hora del Té a menos que no tengas nada que hacer hoy y vayas a darte un paseo por el Puerto de Sagunto. Porque entonces, querido, tienes una cita a las 23:30 en el Green Espai con una de las mejores bandas que ha parido la terreta. Puede ser tu última oportunidad, no te prives de su sonido, porque seguramente te arrepientas toda la vida.

“Capitán” Adrián Berberá. Foto por Dupláa Fotografía”.

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