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Después de varias críticas de artistas internacionales, hoy toca apoyar un poco la escena nacional, y es que aunque Persefone estén establecidos en Andorra, prácticamente son de casa.

Tras cuatro años de espera, después del éxito de Spiritual Migration, estos maestros del Death progresivo nos traen Aathma, que deja un poco de lado el sonido más ambiental adoptado en su anterior trabajo, para volver a la rudeza del Shin-Ken, sin olvidar claro está sus ya clásicos interludios entre tema y tema.

Lo primero que tengo que decir de este álbum no es sobre su contenido, ya que no he podido evitar “juzgar un libro por su portada”, en este caso un disco. Y es que han contado de nuevo con la ayuda de Travis Smith para el artwork de Aathma, que es simplemente magnífico.

Antes de ir al grano, tengo que decir también que para este nuevo trabajo, se incorporaban dos nuevos miembros al estudio, el guitarra Filipe Baldaia y el batería Sergi Verdeguar, lo que en un primer momento me hizo temer por un cambio exagerado de estilo en el grupo, pero los chicos de la banda tienen claro a quien elegir, porque no les ha podido salir mejor el cambio. Una vez dicho esto, vamos a lo que nos interesa, que si no me voy por las ramas.

El disco empieza con An Infinitesimal Spark, que cuenta con la ayuda de Paul Masvidal, de Cynic. En este tema la colaboración se limita a un par de frases habladas con su ya característica voz modulada. Posteriormente enlaza con One of Many… con una pieza de teclado de mano de Espinosa. Para mí, uno de los miembros más importantes de la banda, con sus delicadas pero a la vez intrincadas composiciones.

Continuando con la escucha, la siguiente en llegar es Prison Skin, el que fuera el primer single, y es el primer tema “completo”, por decirlo de alguna manera. Si algo me ha fascinado siempre de este grupo es la facilidad pasmosa con la que unen los riffs más pesados con partes limpias, y esto lo dejan ver ya en los primeros minutos del álbum.

Seguimos con Spirals Within Thy Being, el primer tema en el que los músicos muestran su verdadero potencial, tanto Espinosa con el teclado y las voces limpias como ambos guitarras en el solo. El final de la canción da pie a Cosmic Walkers, con un rollo muy ambiental, que a mí personalmente me recuerda bastante al Spiritual.

En No Faces Mindless nos encontramos con una canción de alto nivel técnico, en la que tan solo el frontman Marc Martins se hace cargo de las voces, dejando a Espinosa con sus labores al teclado. Este es, sin duda, mi tema favorito del disco, aparte de la suite de veinte minutos que nos espera al final.

Con Living Waves podemos por fin escuchar la verdadera colaboración del grupo con Masvidal, y os voy a ser sincero, se podría haber limitado a tocar la guitarra, porque no creo que su voz pegue mucho con el resto de la instrumental. Como anécdota decir que me resulta curioso que Paul colabore en un tema llamado Living Waves, quizás en un guiño al famoso tema de Cynic, I’m but a Wave To… Exceptuando esto, la canción sigue en la misma línea de las demás, en lo que a calidad se refiere.

Otro de los clásicos interludios de los que he hablado antes, Vacuum, nos conduce a Stillness is Timeless, la canción de diez minutos que precede a la suite de cuatro partes del final del álbum. He de decir que esta canción es una canción bastante difícil de pillar, y requiere de varias escuchas para llegar a entenderla completamente. Os digo esto porque no es hasta la tercera o cuarta vez que la he escuchado cuando me he dado cuenta de la cantidad de capas superpuestas que tiene, capas de sonido se entiende, lo que dota de una gran complejidad a esta composición.

Y por fin, llegamos a Aathma, una pieza de veinte minutos, separada en cuatro partes, que cuenta con las colaboraciones de Merethe Soldvedt y de Øystein Landsverk, guitarra de mis queridos Leprous. A partir de aquí, comienza un viaje en el que Persefone resume todos los estilos por los que ha pasado en una sola canción, para finalmente terminar con la voz de Merethe despidiendo este maravilloso álbum.

No os voy a engañar, hasta que he llegado a la última canción, el disco me había parecido simplemente más de lo mismo, un disco de Death Progresivo muy bueno, pero que no aportaba nada nuevo, sin embargo, este último tema me ha hecho cambiar de opinión. Dicho esto, solo me queda deciros que si os gusta el disco, el grupo se embarcará a partir de abril en una gira internacional nada más y nada menos que con los griegos Poem, y que contará con tres fechas españolas, el 7 de Abril en la sala Razzmatazz de Barcelona, el 8 en la sala Changó de Madrid y el 9 en la sala Garaje en Murcia. No puedo dejar de recomendaros que vayáis y disfrutéis de su actuación en directo, los vi este pasado Resurrection Fest y fue brutal. Una vez más, ha sido un placer, espero que os haya gustado, y como siempre, si tenéis algún comentario que hacer, será bienvenido.

Nota: 9/10

Texto por: Ángel Martínez Palomares

 

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