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Botella de agua e ibuprofeno para sobrevivir a la mañana después de The Prodigy y Die Antwoord y nos volvemos a dirigir a la Caja Mágica para disfrutar de la última jornada del Mad Cool Festival.

The London Souls /// Foto: VikPamNox
The London Souls /// Foto: VikPamNox

A las 18:30h puntuales aparecen en el escenario “secundario” los neoyorquinos The London Souls. Muchos piensan que son ingleses, pero no, y lo cierto es que suenan a gloria bendita. Los habíamos tanteado antes de ir al festival y sabíamos que sería uno de los mejores conciertos del sábado. Y así fue. Es increíble cómo únicamente dos personas en un escenario (batería y guitarra) pueden meter tanta caña y transmitir tanto como este dúo de Nueva York. Uno a uno nos fueron desgranando (casi) todos los temas de su último lanzamiento “Here Come the Girls”, lanzado el año pasado y que contiene temazos incendiarios como “Steady”, “Honey” o temas más tranquilos como “Hercules” o la perfecta “When I’m With You”. También sonó el tema estrella de los neoyorquinos, correspondiente a su primer disco: “Someday”. Primera bala gastada, primera bala que impacta en el objetivo.

Por si fuera poca la calidad guitarrística de Tash Neal de los London Souls, salía al escenario principal el texano Gary Clark Jr. y su banda. El de Austin nos deleitó con sus “Don’t Howe You a Thang”, “Bright Lights” o “Catfish Blues”, en un concierto dentro de la gira de presentación de su último disco “The Story of Sonny Boy Slim”, lanzado al mercado el año pasado. Una banda que destaca por su brillantez (tanto Clark Jr. como el otro guitarrista que lleva son espectaculares) y que se ganó las almas de los asistentes desde el minuto 1.

Gary Clark Jr. /// Foto: VikPamNox
Gary Clark Jr. /// Foto: VikPamNox

Seguidamente nos desplazamos al escenario Mondo Sonoro para ver, escuchar y disfrutar de una de las mejores voces que actualmente atesora el panorama nacional: la ganadora del TalentoSOS Nacional 2016 (SOS 4.8) Iseo. La preciosa voz de esta cantante sumada a la estupenda banda que la acompaña invadió cada rincón del mercado de diseño que se encontraba junto al escenario. El momento clave fue la perfecta versión del “Wicked Game” de Chris Isaak que esta chica hace y en la que pone su huella. Además, nos trajo los temas de su último lanzamiento “Last Night”.

Corrimos (sí, correr era el único modo de llegar a tiempo a los conciertos) a la explanada principal para ver al “cabeza” del sabado. Si el primer día lo abríamos con las leyendas The Who, el último lo cerrábamos con nada más y nada menos que Neil Young.

Iseo /// Foto: VikPamNox
Iseo /// Foto: VikPamNox

Un concierto que empezó de día y muy concurrido y que acabó de noche y con menos gente de lo esperado, algo bastante raro dado la MAGNITUD del artista que estaba en el escenario. Bueno, parece ser que eso importa poco a los lectores, así que empecemos. Mientras esperábamos a que saliera el tío Neil, en el escenario unas mujeres vestidas de labradores tiraban semillas por el suelo y regaban unas plantas que había en la parte frontal, todo muy relacionado con el último disco de Neil Young, titulado “The Monsanto Years”. Cuando se retiraron, la bestia salió al escenario y se puso a los mandos de su piano de ochocientos años (no es coña, parecía tenerlos).

Con él solo en el escenario nos cayeron los primeros temas: “After the Gold Rush” con Neil al piano, una emocionantísima “Heart of Gold” a la acústica, “The Needle and the Damage Done” y “Mother Earth (Natural Anthem” y muchos empezamos a emocionarnos al ver a ese señor, con sus 70 años, mantener viva su llama y conseguir encendernos a todos.

Tras estos cuatro temas salieron al escenario unos hombres ataviados con uniformes de fumigador y fumigaron todo lo que habían plantado antes, como preparando el terreno para lo que se nos venía encima: la banda del hijo de Willie Nelson, los nuevos acompañantes de Neil Young, los Promise of the Real. Con ellos empezó el espectáculo, pasando por temas varios de la discografía del guitarra de San Diego. Desde “From Hank to Hendrix”“Alabama” pasando por “Words (Between the Lines of Age)” y bastantes más temas del “Harvest”. Pero hubo un punto de inflexión en el concierto que nos dejó como pasmarotes. Fue el momento en el que sonaron los primeros acordes de “Down by the River”, y la razón es que todo cambió en ese preciso momento, Neil Young rejuveneció y los temas parecían eternos, con solos interminables y la banda siguiendo el compás que marcaba Young, acabando cuando él decía o siguiendo las veces que él mandara. La fiesta de Young siguió con “Mansion on the Hill” y “Western Hero”… y la apoteosis llegó con “Rockin’ in the Free World”, tema que ponía fin a un concierto de dos horas y pico. ¡Increíble!
Para más inri, cuando casi estábamos retirándonos, Neil y su banda decidieron salir para regalarnos un bis, su brutal “Love and Only Love”, con la que acabó de coronarse como el rey del festival.

Neil Young /// Foto: VikPamNox
Neil Young /// Foto: VikPamNox

Tras esto poco quedaba más que esperar a que salieran los escoceses Biffy Clyro a mostrarnos su ecléctico estilo. Más allá de lo que me guste o no la banda, a la mayoría del público sí que le gustó y coreó cada uno de los temas que Simon Neil y los hermanos Johnston interpretaron sobre el escenario secundario. Sonaron “Black Chandelier”, “Bubbles”, la emotiva “Mountains”, “Many of Horror” o “Stingin’ Belle”, entre otras.

Después tocaba Two Door Cinema Club, pero como me siguen socarrando como el primer día, decidí partir y poner fin al Mad Cool 2016 esperando que el Mad Cool 2017 igual o incluso mejor en cuanto a grupos se refiere y que lo disfrutemos todos igual que esta edición. ¡Saludos!

Biffy Clyro /// Foto: VikPamNox
Biffy Clyro /// Foto: VikPamNox

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