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El pasado 30 de Septiembre y 1 de Octubre tuvo lugar en Las Naves la segunda edición del festival valenciano: She’s The Fest. Patrocinado esta vez por Cervezas Alhambra y con diferente estructura (duraba un día menos) y novedades como el ciclo de cine Intransitadas, el taller infantil Arquilecturas o la charla de presentación del MIM (Mujeres en la Industria de la Música).

VIERNES

Los conciertos empezaban el viernes 30 con Papaya, uno de esos grupos que están pegando fuerte ahora mismo pero que no han salido de la nada, ya que tanto Yanara Espinoza como Miguel Aguas son miembros activos de Violeta Vil, que actuaron el anterior fin de semana en el Truernorayo Fest. Yanara es pura energía sobre el escenario, no para de moverse (y mover la papaya) e invadirnos con guitarras y ritmos que huelen a verano y a garaje. Repasó las canciones de su trabajo “No me quiero enamorar“, entre ellas: Caballo de Sal de tono dark y lleno de sensualidad, Carne de Carroña con tintes de hip-hop o su hit garajero El Rey de las Camas. Todos con un trasfondo rock’n’roll. Papaya se encargaron de levantar y darle calor al poco público presente. Con casi tres cuarto de hora entre conciertos, más público fue llegando para ver a Chlöe’s Clue en la terraza de Las Naves. El folk naif y el entusiasmo de la frontwoman Raquel Adalid hacen de este grupo valenciano un aperitivo perfecto. La valenciana se atrevió con todo: canciones nuevas e incluso temas a capella ella sola y más tarde con su banda, todos desenchufados. Uno de los momentos más íntimos del festival.

El auditorio abrió con Ruth Baker Band, la banda de Castellón tiene potencia, soul, R&B y mucho, mucho Rock’n’Roll. La puesta en escena pin up y la potencia vocal la cantante consigue mover un auditorio medio lleno (o medio vacío) y nos manda al pasado a golpe de guitarra. Una propuesta clásica, pero efectiva. Llega el momento de hablar la oferta gastronómica, ya estamos en hora de cenar y mucha gente opta por salir del recinto buscando variedad ya que dentro de Las Naves la oferta es bastante limitada. Los valientes a los que aún no les gruñe el estómago se quedan a ver a Terrier, los madrileños presentan en Valencia: “La Plaga“, su último trabajo. Su garaje-pop y su sentido del humor sube la adrenalina de un público hipnotizado. Una propuesta honesta a la que le sobran decibelios, ya que el volumen se me hacía bastante insoportable por momentos.

El plato fuerte de la noche era Carmen Boza, un concierto en el que, al menos yo, esperaba más público dentro del auditorio. Me parece que la andaluza no supo leer bien la sala cuando salió al escenario a tocar las primeras 5 canciones sola, en lo que ya auguró que iba a ser un “bajón“. Su público (que por primera vez era mayoritariamente femenino en lo que llevamos de festival) la respetó en silencio, Boza le puso sentimiento y pasión, pero no consiguió levantar al auditorio. Como ya habíamos comentado, entre conciertos hay una espera de 30-45 minutos, que para este evento no me parecía necesario ya que veía a los equipos bien coordinados para empezar los conciertos antes y evitar que la gente terminase por dispersarse que fue exactamente lo que pasó después del concierto de Carmen Boza. El poco ambiente que se encontró el público al salir a una terraza silenciosa acabó por llevar a la gente a casa o al bar de la esquina, por lo que Brigitte Laverne se encontró con no más de 40 personas cuando salió al escenario. La barcelonesa nos presentó su synthpop estético y concluyó una jornada que, con sus altos y sus bajos, no superó la afluencia del año pasado.

SÁBADO

Al día siguiente nos despertamos pronto para asistir a la charla del MIM, donde se buscaba presentar la recién nacida asociación (con menos de un mes) y captar miembros para ampliar la pluralidad de la misma. A las 12:00 empezaba una jornada de puertas abiertas con los valencianos Moonflower y Mantequilla Voladora en set acústico.

A las 18:00 de la tarde, como un reloj, empezaban Meridian Response, recientes ganadores del Sona la Dipu de este año. El preciosismo a caballo entre el dreampop y el indie son el buque insignia de este grupo valenciano del que esperamos seguir escuchando mucho más. Oblivion fue su tema más aclamado por un público que acababa de despertarse de la siesta. Carla recogía el testigo synthpop pasado por Brigitte Laverne, esta onda sonora viene desde Cataluña esperando asentarse en las distintas escenas a lo largo del territorio nacional. Aunque la gente estaba más dispersa que el día anterior su colaboración con Soledad Vélez consiguió captar la atención de la gente, y ya se quedaron a disfrutar de este fenómeno importado desde Vic.

Morgan atrajo bastante público al auditorio, su propuesta de soul clásico convenció al público para quedarse y disfrutar de esta banda que cada vez nos suena más. La voz rota de Nina, los solos clásicos de guitarra y la sensualidad de los temas nos dejaban clavados en el sitio, moviendo pies y cabeza a ritmo de los madrileños.

Morgan, foto por GRValencia.
Morgan, foto por GRValencia.

Para mí el momento más poético de la velada fue enterarme de la dimisión de Pedro Sánchez como Secretario General del PSOE mientras sonaba Good Bye de fondo, funciona 100% como banda sonora.

Los madrileños acabaron con Home, Thank You, Marry You y una ovación interminable. Aunque la gente aprovechó para cenar durante el concierto de Peluché, este power trío londinense tocó ante un público que alucinaba con sus ritmos. Construyendo atmósferas con ritmos orientales, sintetizadores, guitarras y una batería que nos sorprendió hasta tocando el clarinete. Sencillamente increíble, esperemos escuchar pronto de estas chicas que acaban de sacar su primer EP: “Ohio“.

Peluché, foto por GRValencia.
Peluché, foto por GRValencia.

Sobra decir que el auditorio estaba hasta los topes con Zahara, todo el público del cual no gozó el festival en las dos jornadas confluyó en esperado concierto de una gira que se le acaba esta cantautora de Úbeda que se ha convertido en todo un fenómeno. No había empezado el segundo tema y ya se había bajado a mezclarse con su público. Un concierto lleno de temas como: Los Monstruos, Universo, Frío, Crash o El Deshielo y muchos guiños a la cultura indie nacional como El Amor No Es Lo Que Piensas (Deluxe, Xoel López) y Te Debo Un Baile (Nueva Vulcano). Lo de la andaluza y su banda es todo un fenómeno de masas y entrará en los anales de la historia musical de este país.

Después del éxtasis tocaba el baile con Rural Zombies. ¿Qué tendrán los grupos del País Vasco que tanto me gustan? Y es que estos jóvenes de la Gipuzkoa profunda hacen la pista de baile su terreno favorito y se atreven hasta versionando La Roux, su primer trabajo: “BAT“, es adictivo. La noche no acababa ahí, aún se subían al escenario Fuckaine: una banda de punk alternativo a la que no le da ningún miedo hacer ruido. Estos madrileños cerraban Las Naves con una afluencia de gente considerable todavía para dirigirnos a la post-party en La3 con las DJ’s: María Forqué, Ladrillovitz e Indira Paganotto.

Aunque el sábado superó las expectativas de afluencia, el festival estuvo bastante vacío en su conjunto, entiendo que un festival pequeño es difícil de hacer, organizar y de vender, y esperamos que cada edición que pase hagan autocrítica y les ayude a mejorar para las ediciones venideras, estamos ansiosos por ver qué trucos tiene bajo la manga el próximo She’s The Fest.

Texto: Gema Clara.

Fotos: Guillermo Rebollar (GR Valencia).

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