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El concierto de Alex Cooper en la Sala Jerusalem Pop&Rock fue el último viaje hacia la Era Pop. La última oportunidad de disfrutar de la larguísima carrera de Álex Díez, nada más ni nada menos que 30 años en los escenarios a la cabeza de dos grupos referentes, primero con Los Flechazos y más tarde con Cooper. Tuvímos la gran oportunidad de volver a escuchar en directo canciones que sonaban en nuestras cabezas desde hace demasiados años, canciones que para los muchos de los presentes nos trasladaron a nuestra adolescencia.

Con cinco minutos de retraso comenzó el concierto con el sonido de “un, dos, tres, ya!” de Mi Universo, continuando con uno de los himnos de Los Flechazos, La Reina del Muelle. Hydpark, Suzette… las canciones se intercalaban aunque se notaba que las más coreadas eran aquellas que nadie escuchaba en directo desde hacía algo así como casi dos décadas. Con Viviendo en la Era Pop, Callejear y La Edad de la Inocencia la sala empezó a entrar en calor. El ambiente era inmejorable entre los fans. Tanto a primera fila como la zona más alejada, en la barra, o en la planta de arriba, nadie se resistía a cantar y bailar como si no hubiera mañana. Y la verdad es que la ocasión bien lo merecía.

Continuaron con una de las canciones más representativa de Los Flechazos, La Chica de mel, seguida de Cierra los Ojos y la preciosa Cansado. A destacar el sonido del Hammond y el trio instrumental formado por trompeta, saxo y tenor. Aunque lo que realmente sorprende es el sonido en directo de Alex y los suyos, y no me refiero únicamente a este concierto. No me equivocaré si digo que el sonido en directo de Cooper son de los más realistas a los que podemos escuchar tras las grabaciones. Puede que su música te atrape, te guste, o que por lo contrario no sea del gusto de todo el mundo, pero una cosa es innegable. El sonido de Cooper en directo es de los mejores que se acercan a las grabaciones. Un auténtico gustazo.

Con Cerca del Sol, El asiento de Atrás, Que alguien Me Ayude y En el Club llegaron a la recta final del concierto. Incluso Álex se arrancó con palabras que emocionaron a cualquiera capaz de recordar y sentir, cosa que se le antoja fácil con su facilidad de palabra y de expresar nostalgia por los que no estuvieron y dedicar una canción a la fan más fiel del cantante de León.

Con No sabes Bailar, A Toda Velocidad y Quiero Regresar llegamos al momento más sublime del concierto, aunque todavía quedaban Chicas Chicas Chicas, Lo Conseguí, y después de desaparecer para volver a presentarse al escenario, acabaron con Arizona, En Tu Calle, Luces Rojas, Entre Girasoles y Go Go Girls.Pero la ocasión era única y el público que acontecía necesitaba volver a escuchar otro himno, como si fuese (y parece que lo es) la última oportunidad de volver a escuchar en directo Callejear, aunque ya había sonado hacía una hora y media. Un concierto único en el que reino el buen ambiente, la nostalgia y la alegría a partes iguales. Un regreso a la Era Pop en toda regla. Pasa el tiempo y pasan los años, aunque hay cosas que nunca acaban… nunca digas nunca jamás. Todo es posible.

Texto: Rafa Calatayud.
Fotos: Carlos Terol.

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